Si estás buscando una forma deliciosa de refrescarte este verano, no puedes dejar de probar esta receta sin lácteos y sin azúcar. Lo más importante que debes saber sobre este helado de mango y coco es que, en cuanto lo pruebes, ¡te arrepentirás de no haber hecho el doble!

Es ligero, súper cremoso y rapidísimo de hacer. Todos los ingredientes se mezclan en un sabor único y delicioso. Si eres amante de los mangos, este se podrá convertir en tu nuevo postre favorito.

Ingredientes

(Para 8 porciones)

  • 2 tazas de mango congelado
  • 1 lata de leche de coco (400 ml)
  • Zumo de 1 lima
  • 3 hojas de menta
  • 4 cucharadas de xilitol (puedes remplazarlo por azúcar moreno o 1/3 de taza de miel)

*Si el mango está suficientemente dulce puedes no agregar el xilitol

 

Instrucciones

  1. La noche anterior corta el mango en trozos de unos 3 centímetros y congélalo. Así mismo, refrigera la leche de coco
  2. Coloca la leche de coco refrigerada en un bol y bátela hasta que esté todo integrado y tenga una apariencia de nata montada
  3. Coloca el mango, la leche de coco, la lima y la menta en el procesador de alimentos o batidora y bate hasta obtener una crema helada homogénea y con textura de helado. De vez en cuando abre el procesador y lleva los trozos de mango hacia el centro para que las aspas los alcancen
  4. Prueba el punto de dulzor y si lo consideras necesario agrega el endulzante
  5. Coloca la mezcla en un tupper y guárdala en el congelador por lo menos una hora antes de servir para que se solidifique un poco
  6. Si tienes prisa, no es necesario que pongas el helado en el congelador, puedes comerlo recién hecho. En este caso, asegúrate de no mezclar por mucho tiempo para no calentar la mezcla y perder consistencia

Un punto más a favor de esta receta: después de cortar los mangos para congelarlos puedes comer la pulpa que queda en el hueso… ¡Ufff!

 

¡Espero que lo disfrutes!

 

Firma Isa Blanco

 

 

imagen: Flo & Grace