Hoy comienzo una serie de entradas que tenía muchas ganas de publicar desde hace tiempo. Estarán basadas en uno de los libros que más me ha marcado en los últimos años, uno de esos que considero casi como mi biblia en Psiconutrición y que recomiendo a todas que lean. La dieta del sosiego (The Slow Down Diet en inglés), fue escrito por Marc David, mi gurú y maestro en psicología de la alimentación y fundador de The Institute for the Psychology of Eating.

Al leer el título seguramente tu primer pensamiento podría ser, ¿otro libro más de dietas? ¿Otro libro que me dice que puedo comer y qué no? Pues no, este libro es diferente. Me imagino que tú como yo ya has leído suficientes libros y teorías sobre alimentos “buenos” y “malos”, has leído libros en dónde ponen como el diablo a los carbohidratos y otros donde satanizan a las proteínas. ¡No necesitas otro libro más de ese tipo!

La dieta del sosiego, a diferencia de todos los libros de dietas que has leído antes, no está basado en qué comer y qué no comer, sino en cómo optimizar tu metabolismo sin importar qué es lo que comes. Te ayudará a obtener más energía para perder peso, estar más saludable y sencillamente, ser más feliz. Durante las siguientes nueve semanas te iré compartiendo algunos de los datos más interesantes que trata el libro, esperando te animes a leerlo y des un giro a tu nutrición y tu salud.

Uno de los puntos más importantes que trata el libro, y que es la base de la dieta del sosiego, es la velocidad a la que nos movemos (no en vano el libro se llama en inglés The Slow Down Diet que significa en pocas palabras la dieta del desacelere). El paso acelerado en el que desarrollamos nuestro día a día nos dificulta mantenernos felices y saludables, nos hemos desconectado de nuestro cuerpo y nuestras emociones y le pedimos a nuestro cuerpo más de lo que puede dar llevándolo así al cansancio extremo y a la enfermedad.

Esta marcha forzada se permea también en nuestra alimentación, lo que mina nuestro metabolismo y nos causa problemas digestivos. Sin darnos cuenta estamos ingiriendo nuestros alimentos en estado de estrés lo que disminuye nuestro poder para quemar calorías y digerir los alimentos. Así mismo, no nos damos la oportunidad de obtener placer a través de los alimentos lo que nos lleva a comer de más en la búsqueda de obtener ese mismo placer que nos negamos anteriormente. Además, cuando estamos en estado de estrés nuestra respiración se vuelve menos profunda lo que trae como consecuencia que entre menos oxígeno en nuestro cuerpo y acumulemos más grasa.

Está en nuestras manos modificar el ritmo al que nos movemos por la vida, pero sobre todo, el ritmo al que comemos. Es hora de que dejemos de pelear en contra de nuestro cuerpo y busquemos más bien cuidarlo, mimarlo y nutrirlo. Debemos firmar las paces con los alimentos y verlos como fuente de energía, salud y placer; sólo así podremos alcanzar el estado de salud física y emocional que tanto añoramos.

Espero que me acompañes durante las próximas nueve semanas y que disfrutes del viaje por La dieta del sosiego.

 

Con cariño,

 

Firma Isa Blanco

 

 

Basado en el libro LA DIETA DEL SOSIEGO (Comer por placer, para obtener energía y para adelgazar), escrito por Marc David.

 

imagen: Foodies Feed