Estrés, Digestión y metabolismo – Parte IV

En la actualidad, por cada estudio que nos aconseja consumir un alimento, encontraremos otro estudio igual de serio, documentado y creíble que casi casi nos predice la muerte si llegamos a comerlo. Entramos en conflicto, tomar la decisión de qué comer y qué no comer nos estresa y no tenemos forma de saber si nuestra decisión ha sido la más adecuada. Marc David, en su libro “La dieta del sosiego” nos propone una fórmula sencilla para siempre sentirnos seguros y claros de que nuestra estrategia nutricional es la mejor: elevar la calidad de nuestros alimentos.

La calidad de alimentos que ingerimos lo es todo. Si aumentas la calidad de aquello que comes tienes garantizado un mejor metabolismo. Pero, ¿qué significa calidad? Calidad puede significar una o todas de las siguientes definiciones: real, de producción local, fresco, variado, de temporada, denso nutricionalmente, hecho en casa, sin toxinas, lleno de sabores reales, producido con integridad y honestidad. Calidad significa que el cuidado, amor y conciencia que se emplea para plantar, cosechar, transportar, manipular y preparar un alimento se permea en él, y por tanto, ese alimento tiene un buen pasado y una buena historia que contar.

Marc David nos propone una simple regla a la hora de alimentarnos: “no importa qué comida comas, elige la versión con la calidad más alta de ese alimento”. Esto quiere decir que por ejemplo, si se te antoja una tarta, no tienes que dejar de comértela, pero en vez de ir al supermercado y comprar una tarta industrial, te des el tiempo de estudiar una receta, comprar los productos de calidad haciendo las sustituciones necesarias para crear una tarta más nutritiva y cocinarla en casa disfrutando el aroma que desprende mientras se hornea.

Es muy importante tomar en consideración que mientras comamos alimentos más pobres nutricionalmente, más tenderemos a comer, y esto se debe a que la comida de baja calidad tiene deficiencias nutricionales (no contiene la cantidad de vitaminas, minerales, enzimas y energía que nuestro cuerpo necesita). Cuando consumimos estos alimentos el cerebro se percata de esta deficiencia y nos pide más alimento para cubrirla. Al elegir alimentos orgánicos y de alta calidad nuestra dieta se vuelve más densa nutricionalmente y como consecuencia, estamos mejor nutridas.

Si, sé que la comida de calidad es más cara y que no siempre nos es posible acceder a ella, pero creo también que es necesario que tomemos consciencia de el poder metabólico de la calidad de nuestros alimentos y que, cuando nos sea posible, hagamos el esfuerzo por consumir productos orgánicos y de calidad. Veámoslos como una inversión, como un seguro médico…

 

¿Por qué es importante consumir alimentos de calidad?

Muchas personas consideran que la comida es un cúmulo de vitaminas, minerales, macronutrientes y otros químicos, y para determinar el valor de un alimento simplemente miran la cantidad de nutrientes que posee. Sin embargo, esta visión de la alimentación se queda un poco corta y es necesario ampliarla. La comida es mucho más que sólo eso, la comida es también energía e información.

Cuando comemos, cada uno de los alimentos que ingerimos envía un determinado mensaje a nuestras células. Por ejemplo, la cafeína de tu café de la mañana envía el mensaje a tu corazón de latir más rápido, a tu presión sanguínea de incrementarse y a tu sistema nervioso de acelerar sus funciones. La comida le habla a tu cuerpo y tu cuerpo también se comunica con la comida. Como nos explica Marc David en su libro:

“Considera, por ejemplo, un tomate. Si la tierra en la que crece es pobre, entonces el tomate tendrá menos contenido mineral, menos azúcares naturales y más ácidos, lo que significa que será duro, sin sabor y nutricionalmente inferior. Si es rociado con pesticidas y herbicidas, llevará consigo mensajes a tu cuerpo que son cancerígenos y neurotóxicos. Si crece en una granja impersonal, el tomate no tendrá ni vida ni carisma. Si es recogido por un trabajador migrante mal pagado que no tiene beneficios ni derechos entonces el tomate será hipócrita y sin integridad. Si es cortado por una máquina junto con otros cientos de tomates, conducido a una línea de producción y mezclado con la carne de una vaca que sufrió peores traumas, entonces nuestro tomate es suicida o incluso asesino porque ha perdido su alma y no tiene razón para vivir. Creo que te has podido hacer una idea”.

Debemos buscar que la comida nos provea con felicidad, belleza y bienestar y esto sólo lo podemos lograr si los alimentos que consumimos fueron creados y manejados con esa misma conciencia y amor que queremos que nos proporcionen. En la siguiente edición de esta serie de entradas te hablaré de los antinutrientes, o alimentos que dañan nuestro metabolismo, y cómo podemos sustituirlos por alimentos que nos alimentan a nivel celular.

 

Si quieres leer la entrada anterior de este post haz click aquí: Estrés, digestión y metabolismo – Parte III 

 

Espero que te haya sido de ayuda esta información,

 

Firma Isa Blanco

 

 

Basado en el libro LA DIETA DEL SOSIEGO (Comer por placer, para obtener energía y para adelgazar), escrito por Marc David.

 

imagen: Cultiva Salud